Templo Mayor: el corazón del la ciudad azteca

 

Para los migrantes buscaban el símbolo de la profecía, un águila devorando una serpiente. Al encontrarla, ahí fundaron la ciudad de Tenochtitlán, la capital que le dio origen a la sociedad azteca.

La Ciudad de México tiene un monumento para recordar este suceso tan importante, es una estatua frente a la Suprema Corte de Justicia, a un lado del edificio de gobierno de la Ciudad de México, a unos pasos del Palacio Nacional. Y en esta misma zona está la catedral Metropolitana.

A tan sólo unos metros, ahí está el Museo del Templo Mayor. Sobre los vestigios de lo que fueron dos de los edificios más importantes para los aztecas, los templos de Tláloc y Huitzilopochtli, dioses de la lluvia y de la guerra, respectivamente.

En este lugar sagrado, se fundían los rituales de vida y muerte, del poder terrenal y el designio de los dioses. Un lugar donde vivió el emperador azteca, un conjunto arquitectónico donde se conjugan los 4 elementos: aire, agua, tierra, fuego.

Tenochtitlan se fundó en una isla del Lago de Texcoco, se comunicaba con canales de agua, con calzadas y levantaba la ciudad con tierra ganada al agua. 

Templo Mayor está a unos pasos del edificio donde Frida Kahlo y Diego Rivera se conocieron.