Tepotzotlán, Museo Nacional del Virreinato

Nuestro recorrido comienza desde la Alameda de la Ciudad de México. Nuestro destino es Tepotzotlán, un pueblo mágico, que entre sus atractivos cuenta con el Museo Nacional del Virreinato. Nuestro recorrido pasa por el Paseo de la Reforma, una de las avenidas más fotografiadas de México por sus monumentos representativos.

A la altura de Chapultepec, seguimos por Periférico, rumbo al norte, por la carretera que lleva a Querétaro. Al llegar a Tepotzotlán, vimos un monumento, dedicado a un guerrero indígena, entramos y en medio de todas las autopistas, ahí está Tepotzotlan, con calles empedradas, con edificios coloniales, sus faroles, tejas, y escaleritas en el declive sus calles y portales. Los restaurantes con mesas a las banquetas. Venden ascamoles y pulque, entre toda la variedad de comida tradicional mexicana.

Y luego el atrio del Templo de San Francisco Xavier, imponente, es un edificio que forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, con portón cerrado, y acceso por el Seminario de San Martín, originalmente era para indígenas. Su arquitectura es una obra de arte.

Luego de pasar por algunos patios, por pasillos decorados con piezas prehispánicas, esculturas labradas en piedra, se puede entrar a la nave del templo, e inmediatamente se ve lo majestuoso de los altares, labrados en madera y recubiertos con hoja de oro. Van desde el nivel de piso a una altura incalculable, cada detalle lo hace infinito, es la fe representada. 

El retablo mayor está dedicado a la Virgen de Guadalupe, con ángeles, frases en latín, columnas, y todo lo que hace el arte sacro. También se aprecia a San Francisco Xavier, Algunos espacios tienen pinturas, unos frescos que por sí solos ya son otras joyas del arte colonial e indígena.

Existe una entrada a un recinto dedicado a la Virgen de Loreto, con azulejos que contrastan con otros materiales, y atrás está tiene un espacio con cúpula, dedicado al cambio de vestidos de la santa figura, el camarín de la virgen. A diferencia de la nave principal, este recinto está decorado en plata, se ha oscurecido por el tiempo.

El Museo Nacional del Virreinato cuenta con exposiciones temporales y permanentes. Destacan obras en pintura, escultura, enconchados, arte plumario, vidrio y cerámica. Su patio norte transmite paz, mucha paz.