En la promoción de los destinos turísticos, México ha resaltado el valor cultural de los productos turísticos, resaltan los llamados Pueblos Mágicos. Un concepto que conjuga elementos históricos y socioculturales, el patrimonio cultural de un lugar determinado.
A lo largo y ancho de México, los estados tienen por lo menos un pueblo Mágico, 111 en total. Algunos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad. Todos llenos de tradición.
En términos de literatura los pueblos mágicos son una expresión viva, y tangible, del realismo mágico. Comala es el lugar de la novela Pedro Páramo; y en lugares como Cuetzalan, hablan el lenguaje náhuatl, preservan sus tradiciones ancestrales como los voladores, y sus alrededores cuenta con vestigios arqueológicos de antiguas civilizaciones.
La sierra norte de puebla abarca distintos lugares, llenos de colorido, de cultura y tradiciones. En Puebla destaca un Pueblo Mágico, en el libro Pueblo del Sol Antonio Caso lo cita por su nombre, se refiere a la tradición prehispánica del inframundo, del lugar de los muertos, se refiere al río de Chignahuapan, donde las almas tienen que atravesarlo acompañados de un perro bermejo.
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Cholula, Puebla
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La estrategia turística es que el visitante viva la experiencia. De esta manera los volcanes, la vestimenta, la gastronomía, la naturaleza y la música adquieren un elemento significante en los sentidos del ser humano. Sobre todo cuando se ven los tejados, la campanarios en diversas iglesias, cuando suenan los instrumentos musicales para los festejos sagrados o profanos. Cuando el paladar se deleita con los sabores de cada región en México, de Chiapas a Tamaulipas, de Quintana Roo a Baja California.
Un pueblo mágico tiene tradición, costumbres, arquitectura, festejos. Puede ser de origen indígena o colonial, o como en el caso de Tecate, una población relativamente reciente por su fundación de poco más de 100 años, con su propia identidad y su historia misional. Old Baja Travels te lleva a la experiencia.